
A sus siete años comenzó, me encontró
a mí se acercó, y suavemente me besó
intenté esquivar, el momento aún no debió llegar
solo el suelo podía observar, mi corazón no dejaba de palpitar.
Sus manos quería tocar, sentirlo, como aquel sueño
decir cuanto lo amo, y lo mucho que lo extraño
¿juguemos? Sonreír contigo quiero
juguemos sin parar, todo el día contigo quiero estar.
El tren nos espera, al universo vamos, tomaré tu mano
no la sueltes por favor, alejarme de ti no quiero
saltando estas, ahora dibujemos un corazón
uno muy grande, que demuestre todo este amor.
La mitad de color negro y la otra mitad color púrpura
colores que nos gustan, pintemos creándonos
al rincón espacial nos escapamos, recitemos juntos
en aquel rincón recitamos poemas de amor, nuestro amor.
Abrazarte quiero, miedo tengo...
Soledad es lo que pienso, refugiarme en tu espalda es lo que anhelo
acercándome de ha poco, mis ojos hacia ti no van
mi cuerpo te busca, mis manos alcanzarte.
Una banca, luminosidad en zapatos, rostros perdidos
miradas sin rumbo, lagrimas derramadas, dulces te amo
toco tu chaqueta con mi dedo, ¡a la pinta jugaremos!
tú la llevas, corriendo me alejo de tí, sonriendo muy feliz.
Detrás de mí, tomas mi cintura con tus guantes blancos
me acercas hacía ti y susurras, por fin te he atrapado
con la magia el corazón he recortado, en tu bolsillo ha quedado
nuestros labios se han juntado, un beso eterno que siempre será recordado.
El sabor esperado llegó y no se irá nunca jamás
beso único, ningún olvido, se detuvo el tiempo
miedo con el olvido, amor es y será, siempre
conectados estaremos, eternamente. Escrito está.
La señorita y la niña.

